Básicamente mediante la formalización de este producto, es posible invertir en un plan de pensiones, sin necesidad de afectar las inversiones que poseemos en acciones, rentas, fondos de inversión, depósitos, etc., en tal sentido, el importe equivalente al 50 % de ese dinero será destinado en concepto de garantía del crédito.

El banco permite variar la composición de las garantías, siempre que no se afecte el importe de las mismas.

Consiste en una línea de crédito, de manera tal, que por un lado podremos seguir disfrutando de la rentabilidad derivada de nuestras inversiones y por el otro, contar con el capital necesario para preparar la jubilación.

Para tal fin, la entidad ofrece un importe de hasta un máximo de 8.000 euros, con un mínimo de 3.000 euros, en este caso, el importe máximo de la línea de crédito será equivalente a la mitad del valor de las garantías.

Presenta una duración de 1 año, renovable en forma automática en las mismas condiciones.

Para acceder a su formalización, el interesado deberá ser titular de una cuenta corriente, asimismo, se incluye como producto asociado, una cuenta de valores.

Por su parte, se reconoce un tipo de interés variable euribor trimestral más un diferencial del 2,50 %, revisable mensualmente.