En el mercado se pueden encontrar cualquier cantidad de créditos para todos los usos, siendo los que están enfocados para efectos de consumo los más comunes ya que el importe solicitado puede usarse para cualquier fin. Muchas instituciones bancarias los ofrecen, pero siempre tienen algunas diferencias en cuanto a las condiciones que al cliente le exigen para que le aprueben su solicitud monetaria.

Para entender mejor esto, se tiene que hacer una comparación. Un ejemplo de ello es el Préstamo Consumo de Caja Canarias, con el que el interesado puede pedir un máximo de 30.000 euros, teniendo hasta 8 años para cancelar esta financiación con una TAE de 8,50% que se ajusta según la cantidad de dinero pedida. Las comisiones son del 2% por apertura y del 0,50% por estudio. Productos como este son el común denominador hoy en día.

Sin embargo, hay otros préstamos para el consumo que tienen condiciones más amplias pero que poseen exigencias mayores hacia el cliente, como es el caso del Credito Consumo con Garantia Hipotecaria de Ibercaja, donde al interesado le exigen que ponga a su vivienda en garantía para conseguir la aprobación de su solicitud, y recibir como financiación el 60% del valor de la misma, hasta un máximo de 250.000 euros.

El plazo para pagar es de 20 años, con opción a utilizar un período de carencia de capital de 5 años, durante el cual solo se cancelarán intereses. Se amortiza con un sistema de cuotas a pagar mensualmente, trimestralmente o semestralmente, cosa que queda a conveniencia del interesado. La tasa de interés se establece en 7,95% durante el primer año. Después queda referenciada al Euribor más un diferencial del 3,305 si es su primera solicitud o 3,55% si es la segunda hipoteca.