¿Necesitas un ordenador? ¿Se te ha averiado el coche y no tienes efectivo para cubrir la reparación? Tranquilo, enciende tu televisor, conecta tu radio o navega por internet y seguro encontrarás una solución rápida para hacer frente a ese imprevisto: Créditos personales.

Pero, ¿qué es un crédito personal?, ¿en qué consiste?. Muchas veces nos tiramos a la piscina sin ver con claridad el fondo, déjame que te ayude a despejar algunas ideas. Vayamos paso a paso.

Un crédito es una operación de activo, que no se encuentra vinculada a la compra de ningún bien en concreto, ni a ninguna finalidad específica. Digámoslo de otra manera, es un dinero que nos conceden, y el cual debemos devolver y que no está destinado a ningún fin fijado en el contrato.

Existen diversos tipos de créditos, pero esos ya los veremos en siguientes capítulos. Hoy nos
centraremos en los CRÉDITOS PERSONALES.

Los créditos personales o microcréditos están destinados al consumo de personas físicas, pero no de personas jurídicas. Este tipo de créditos consisten en una cantidad de dinero, que un banco o entidad financiera, entrega a un individuo, siempre persona física, para la adquisición de un bien mueble (es decir todo aquello que no sea propiedad / vivienda).

Suelen alcanzar un importe de 6000 euros, que podrá ser mayor con la presencia de un aval y se conceden con auténtica brevedad y reducidos trámites. Las cuotas a pagar para amortizar el crédito son considerablemente pequeñas.

A simple vista son una auténtica maravilla para poder solventar algún que otro contratiempo molesto. Pero, ¿qué se esconde tras tanta comodidad y facilidad?

Bien, su facilidad de concesión, lo reducido de sus cuotas mensuales, y la atractiva publicidad que les rodea, ocultan muchas veces un alto coste de financiación. Su tipo de interés nominal se sitúa en el entorno del 20 % anual, lo que hace que el TAE pueda llegar hasta cerca del 25%. Se amortizan a corto o medio plazo (de 1 a 6 años).En algunos casos se incluye una carencia total durante un periodo breve de tiempo, que suele oscilar entre los 3 y 6 meses, y que tiene como consecuencia el encarecimiento, aun mayor, del crédito.

Para terminar, resumamos todo en un ejemplo: Nos conceden 3000 Euros a 24 meses a un tipo de interés efectivo del 15%. Esto supone cuotas de 145,46 euros y un pago total de intereses al cabo de los dos años de vigencia de 491 euros.

Los créditos personales pueden ser una oportunidad de hacer frente a un imprevisto, pero no tan mágicos como nos los pintan.