El 2012 es un año donde se espera que la concesión de créditos sea limitada dada la nefasta situación económica por la que España atraviesa.

Por esta razón, tanto las Cajas como los Bancos no suministran mucha información sobre los productos para efectos de financiación que comercializan en sus portales de Internet, en especial aquellos datos que hacen referencia a las tasas de interés que sobre los mismos pesan.

Con esto se busca personalizar a los créditos para que la negociación entre los clientes y las instituciones financieras no sea limitada y a la vez, obliga a los interesados a dirigirse a sus oficinas para que se pongan de acuerdo sobre el interés y el plazo que la misma tendrá, permitiéndole a los bancos que controlen a su cartera de créditos así como los riesgos que implica aprobar las financiaciones correspondientes.

Asimismo, se espera que las cajas y los bancos bonifiquen las tasas de interés de sus créditos para quienes contraten otros productos como seguros o tarjetas. Además, en 2012 no es de extrañarse que estas empresas le den un impulso especial a sus planes de pensiones y las pólizas de seguros.

Por otra parte, el año que viene es muy probable que los intereses crezcan notablemente y que los préstamos solicitados en la banca se aprueben a un ritmo lento hacia los particulares y con un poco más de dinamismo para las empresas. En el caso de los particulares, se priorizará la concesión de financiaciones a jóvenes que tengan nómina y contrato fijo/indeterminado en empresas solidas o con grandes posibilidades de crecimiento, mientras que las parejas que puedan asumir el pago de un crédito serán muy tomadas en cuenta por las Cajas y los Bancos en 2012.