En estos tiempos con circunstancias económicas difíciles, no es recomendable endeudarse y mucho menos con los préstamos rápidos, ya que las condiciones en las que se otorgan los mismos no son las más sinceras.

Esto es algo que ha sido denunciado por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios, la cual no creen en la seriedad de estas empresas que por ejemplo, le dan a particulares préstamos por montos de 3.000 euros, con 48 meses para pagar.

El gancho que usan estas empresas de capitales es que no piden ningún tipo de documentación, ni siquiera una relación de ingresos mensuales. Sin embargo, a pesar que las cuotas son cómodas, los interesados no conocen de manera clara cuanto es que les cuesta esta financiación, que en muchos casos tiene intereses muy altos y comisiones que superan el 10% del importe.

En fin, esta clase de soluciones rápidas más bien perjudican al presupuesto de las familias, ya que posiblemente terminen pagando más que en una entidad bancaria tradicional.