En el mercado de la financiación existen por supuesto muchos tipos de préstamos que se pueden conseguir en función de las necesidades de cada persona. Están desde los minicréditos, anticipos nomina, créditos rápidos, los préstamos personales, entre otros. Los minicreditos por ejemplo se recomiendan para solventar necesidades muy puntuales.

Estos son préstamos de pequeño monto, alrededor de 300 euros y hasta 50 o 600 euros, en caso de que se trate de un cliente recurrente. Los plazos de devolución no suelen pasar de 30 días, sin embargo el costo hablando de intereses, puede ser más elevado y a la larga no son una buena opción para quienes no tienen una solvencia económica saludable.
Los créditos rápidos por su parte tuvieron un auge muy importando durante el periodo antes de que se presentara la crisis en España. En este caso se trata de préstamos que van desde los 500 hasta los 10.000 euros, con un tipo de interés de entre 9 a 14%, con plazos de devolución de 6 meses hasta 5 años.

Los créditos anticipo nomina para muchos asalariados también son muy populares, aunque depende de la entidad bancaria que los emita. En este caso suelen comercializarse con anticipos sin intereses pero con comisiones por apertura y otras condiciones.