La actual emergencia sanitaria por el coronavirus, no ha hecho más que empeorar la situación económica de miles de familias españolas. Por lo tanto, muchos ahora se preguntan si es posible dejar de pagar un préstamo personal, aunque solo sea de forma temporal.

No hay que olvidar que la crisis económica obligó a muchas personas a solicitar préstamos. Además, la mayoría de estos préstamos fueron contraídos antes de que se presentara la pandemia. En consecuencia, ahora que todo el mundo está confinado en sus hogares, les resulta imposible continuar pagando sus deudas.

Apelar al periodo de carencia para dejar de pagar un préstamo personal

Ante este escenario y la necesidad de solventar los gastos fijos del mes, los prestarios pueden recurrir al periodo de carencia para gestionar su deuda. De esta manera pueden dejar de pagar un préstamo durante un determinado tiempo.

Este recurso incluso les permite dejar de pagar una parte o la totalidad de la deuda. Evidentemente es un método recomendable para evitar incurrir en el impago, generar más intereses y terminar en un fichero de morosos.

¿A qué tipo de préstamo personal se aplica el periodo de carencia?

En realidad cualquier tipo de préstamos o créditos al consumo, son compatibles con el periodo de carencia. No obstante, es más frecuente en aquellos préstamos personales orientados a quienes perciben ingresos recurrentes, como en el caso de los estudiantes.

Además, los préstamos con periodo de carencia también se distinguen por el plazo de devolución. Es decir, por lo general son préstamos con un plazo de devolución más largo. Sin embargo es más probable que se conceda este periodo si se han estado pagando las cuotas del préstamo en los plazos acordados.

¿Cuándo solicitar el periodo de carencia en un préstamo?

Obviamente si las personas están confinadas en casa, no pueden trabajar con normalidad. Eso les impide generar ingresos. Por lo tanto, las entidades bancarias entienden que sus clientes soliciten este periodo de carencia.

Cabe destacar que el periodo de carencia se puede solicitar al comienzo del préstamo personal o más adelante. Además, los solicitantes pueden escoger entre un periodo de carencia parcial o total. Ambos tienen sus pros y contras.

Por ejemplo, si se elige dejar de pagar un préstamo parcialmente, significa que durante este periodo solo se pagarán los intereses del préstamo personal. Por su parte, el periodo de carencia total, permite al cliente no pagar nada durante el tiempo acordado.

Sin embargo, no es tan sencillo que los bancos concedan este periodo. Pero incluso si se logra conseguir, normalmente se tendrá que pagar un coste adicional.

¿Cuál es la mejor opción?

Al final cada cliente deberá valorar su situación actual y futura para escoger el periodo de carencia más conveniente. Adicionalmente se tiene la opción de alargar el plazo de reembolso un par de meses o incluso años.

Aunque las cuotas mensuales serán más fáciles de pagar, se terminará pagando más dinero por concepto de intereses. También hay algunos préstamos personales que permiten aplazar las cuotas mensuales sin costo adicional.

En cualquier caso es importante asesorarse e investigar todas las mejores alternativas para gestionar deudas y no caer en el impago.